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Posts Tagged ‘Ser Humano’


A finales del siglo V después de Cristo, el Imperio Romano desapareció tras dominar el mundo durante 5 siglos.

Pero no desapareció de la noche a la mañana, así porque sí. Lo cierto es que, después del año 300 después de Cristo, el Imperio Romano fue sufriendo una degradación constante, hasta que, en el año 476 después de Cristo, el líder germano Hérulo Odoacro depuso al emperador Rómulo Augústulo.

¿Qué fue lo que ocurrió?

Las hordas expansivas y beligerantes de los Hunos, provenientes de Eurasia, iniciaron la invasión de Europa durante la segunda mitad del siglo IV después de Cristo. Fuentes de la época mencionaron que los hunos, bajo las órdenes del rey Balamber, conquistaron las tierras que se extendían entre los ríos Volga y Don.​ Posteriormente, avanzaron hacia la cuenca del Dniéper, donde vencieron a los ostrogodos y, a continuación, cruzaron el Dniéster derrotando a los visigodos. Estas conquistas territoriales, por parte de los Hunos, generaron el llamado Período de las Grandes Migraciones, durante el cual los pueblos godos, visigodos, ostrogodos y vándalos solicitaron asilo al Imperio Romano de Oriente para protegerse de las tribus nómadas invasoras provenientes del área esteparia oriental.

Bajo la opinión del historiador Edward Gibbon, la invasión de los Hunos es el factor determinante de las Grandes Migraciones que colapsan paulatinamente el Imperio Romano de Occidente hasta su desaparición.

Con todo, y sin ánimo de negar a Edward Gibbon, creo que merece la pena explorar con mayor detenimiento la historia para poder alcanzar un comprensión más profunda de las razones primarias que arrastraron a la desaparición de tan magno Imperio.

Para ello, analicemos lo ocurrido desde un punto de vista económico.

El modelo económico romano estaba basado en el crecimiento a través de la incorporación (adhesión más bien) de nuevos territorios. La ampliación paulatina de sus fronteras proveía al imperio de:

  1. Minerales (oro, plomo, hierro, cobre y plata según explica Plinio el Viejo). Nuestro país, España, fue una de las fuentes de minerales más importantes del Imperio. No en vano, una de las teorías de mayor peso sobre el origen etimológico de la palabra Hispania, es que ésta procede de I-span-ya, que se traduce como tierra donde se forjan metales, ya que py en fenicio (raíz de la palabra span) significa batir metales.
  2. Esclavos. ¡De nuevo los esclavos! que eran utilizados como mano de obra barata para las labores del campo y trabajos artesanales.

El ejército tenía una función nuclear en el sostenimiento del modelo económico del Imperio Romano: era el encargado de asegurar la creciente incorporación de riqueza al Imperio, ampliando de manera regular y constante sus fronteras.

Pero en el siglo II después de Cristo, las fronteras dejan de expandirse al ritmo que lo venían haciendo, Roma abandona las ansias de conquista, y la estrategia territorial comienza a transitar de un modelo ofensivo a sistemas defensivos.

Este cambio estratégico en la gestión de las fronteras conllevó un estrangulamiento gradual del flujo de riqueza (minerales y esclavos) hacia Roma. Así mismo, el mantenimiento de las fronteras drenó gran cantidad de recursos del Imperio (a modo de ejemplo, piénsese en el famoso y colosal Muro de Adriano en Britania, de 117 kilómetros de largo, levantado entre los años 122 y 132, para protegerse de las tribus Pictos).

En consecuencia, los diferentes gobiernos comenzaron a aumentar e incrementar los impuestos a la población y se aceleró la inflación, iniciándose una brecha creciente entre las clases ricas y pudientes, y las clases medias y pobres.

A finales del siglo III después de Cristo y con la finalidad de soportar la grave crisis económica, el emperador Diocleciano, convencido de que la descentralización ayudaría a ganar eficiencia económica (gestión regionalizada de los recursos versus gestión centralizada del Imperio), dividió a éste, el Imperio, en dos mitades:

  1. El Imperio Oriental en Bizancio (Constantinopla).
  2. El Imperio Occidental en Milán.

La división del Imperio en dos gobiernos autonómicos propició luchas intestinas entre los poderes políticos por los cada vez más exiguos recursos disponibles. Esta circunstancia se vio agravada por los casos de corrupción instaurados, de manera perenne, en los distintos gobiernos, que se extendieron al Senado. La inestabilidad política se asentó en el corazón del Imperio, hasta el punto de que, en el lapso de tiempo de 75 años entre los siglos II y III después de Cristo, hubiese más de 20 gobiernos diferentes.

Se acaban de cimentar las bases para la desaparición de tan magno Imperio.

Por ello, en el siglo IV después de Cristo, la presión de los Hunos y la grandes migraciones fueron la puntilla que asentó el golpe final que aniquiló al Imperio Romano.

El exceso de migración (de los godos, visigodos, ostrogodos y vándalos) solicitando asilo en un Imperio en decadencia acentuó la división social y brutalizó a los inmigrantes. El historiado de la época, Amiano Marcelino, describió como los oficiales romanos esclavizaron a los inmigrantes hasta hacerse insoportable. Lo que provocó que los godos se levantasen en armas, derrotasen al ejercito y matasen al Emperador Valente Este en el año 370 después de Cristo. Luego, se alcanzó una tregua que se volvió a romper en el año 410 después de Cristo, donde el rey godo Alarico saqueó Roma. Y, finalmente, en el año 476 después de Cristo el Imperio Romano desapareció para siempre a manos de Hérulo Odoacro.

En los últimos lustros de tan magno Imperio, las clases ricas y pudientes comenzaron a establecerse en el campo, lejos de la urbe y los poderes políticos, como estrategia para evadir y eludir los crecientes y asfixiantes impuestos que exigía Roma. Los terratenientes permitieron a sus esclavos convertirse en colonos. Se les entregó una porción de tierra y elementos de labranza a cambio de que el colono pagase tributos al dueño de la tierra. De este modo, las clases ricas y pudientes de Roma se convirtieron en autosuficientes, sin necesidad alguna de mantener relaciones con el Imperio, erigiéndose en soberanos y gobernantes de su región y colonos, dando lugar a los Feudos que regentaron el Medioevo.

El esclavo convertido en colono, deja de ser material animado o cosa (de acuerdo a los preceptos de Aristóteles) para convertirse en Ser Humano, produciéndose, en ese momento, una importante ampliación de la Consciencia Colectiva, siendo el cristianismo la espina dorsal que define lo que es un Ser Humano de lo que no lo es.

Con ésta, ya son tres entregas de revisión histórica sobre la concepción del Ser Humano.

¿Qué os sugiere? ¿Qué os parece?

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En las civilizaciones anteriores a la Grecia Clásica el Ser Humano era considerado un instrumento o ente regido por la voluntad de los dioses o los reyes. Con el nacimiento de la filosofía griega se produce un giro copernicano en la concepción de las Personas que ha llegado hasta nuestros días.

Veámoslo pues.

Para los antiguos filósofos griegos el Ser Humano adquiere el valor de CIUDADANO. Para ellos, el Ciudadano es un individuo integrado en una Polis (Ciudad Estado), con independencia de la clase social, y poseedor de derechos civiles. En suma, el Ser Humano es un Ser Social, un Ciudadano, adscrito a una Polis.

Así mismo, las Polis Griegas se reconocían como iguales y mantenían una misma identidad como pueblo que se manifestaba a través de los Juegos Olímpicos, el mismo idioma (para los griegos hablar el mismo idioma era importante y símbolo de diferenciación del resto de la humanidad, llamando bárbaro a quien no hablaba griego), religión e historia. Por lo tanto, el Ciudadano de la Polis también era miembro de la Nación Griega.

Los griegos se dedicaban principalmente al comercio a través del mar, y mantenían un flujo continuo y constante de contactos mercantiles con otras culturas y pueblos del Mediterráneo que no eran considerados ciudadanos griegos, por lo tanto no ostentaban la categoría de Seres Humanos.

Para los antiguos griegos, el Ser Humano, el Ciudadano Griego, tenía las siguientes características:

  1. Concepción dualista de la naturaleza humana: material y espiritual.
  2.  Los principios universales que gobiernan el cosmos son: el Principio de Bien y el Principio del Mal.
  3. La inmortalidad del espíritu.
  4. La libertad humana: el libre albedrío.
  5. El concepto de justicia universal e inevitabilidad de la sanción.

En suma, para ellos el Ser Humano es una criatura en constante búsqueda de sí misma, con autonomía política y administrativa, libertad de elección y capacidad para dar respuesta racional a los avatares y sucesos del entorno. El más claro exponente lo encontramos en Sócrates, el cual consideraba la humanidad como una virtud y, a través de la mayéutica, promovía el conócete a ti mismo.

Llegados a este punto, debemos preguntarnos cuál fue el factor determinante del espectacular desarrollo económico y social de la Grecia Clásica.

Todos los autores, con independencia de ideologías y posicionamientos políticos, coinciden en identificar la esclavitud como ese factor determinante. Aproximadamente un tercio de la población griega eran esclavos, escoria necesaria para que la sociedad griega pudiese funcionar, a modo de mano de obra gratuita y perfectamente reemplazable.

¡Menuda Paradoja! La Cultura Griega, considerada el adalid del nacimiento del concepto Ser Humano es construida sobre material animado o cosas: los esclavos.

Para la antigua Grecia el esclavo es una mercancía o cosa (no humana) susceptible de mercantilizar con ella. El esclavo es un ente privado de libertad y sujeto a la voluntad del propietario que puede comprarlo, venderlo o alquilarlo, al igual que cualquier otro bien del ciudadano.

Decía Aristóteles (sí, ese gran filósofo que todos hemos estudiado) que los esclavos son una posesión animada sin ningún tipo de derecho legal. Es decir, jurídicamente los esclavos no eran considerados seres humanos, ni siquiera las relaciones de pareja entre los esclavos tenían la categoría de matrimonio. Lo habitual eran los castigos por parte de su dueño para que, como mulas de carga, hiciesen los trabajos encomendados. Llegaba hasta tal punto el sometimiento que a los esclavos fugitivos se les ponía en la frente una marca con hierro candente, como si de una res del lejano oeste se tratase.

Aunque, para ser justos, no todas las Polis actuaban del mismo modo con los esclavos. En algunas, los esclavos eran utilizados como remeros, campesinos, mineros o verdugos. En otras, como policías, arqueros, secretarios, nodrizas e institutrices. En este sentido, eran los atenienses los que manifestaban mayor humanismo.

En resumen, la Consciencia Colectiva, el Concepto de Ser Humano Social durante la Grecia Clásica se circunscribe única y exclusivamente a la nación griega, y todo aquello que está fuera o son esclavos, bárbaros o mercaderes, pero no Seres Humanos.

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